A veces pensar en algo es enfrentarse a ello.
Enfrentarse en el sentido de la posibilidad de una predisposicion negativa contra el mismo recuerdo en sí.
Esto puede ser causa de frustración si dicho pensamiento es dirigido sobre alguno de nuestros actos, ya que, será enfrentado a nosotros mismos con la necesidad o posibilidad de cambiarlo, lo que conllevaría a la no aceptación de uno mismo.
Javier Santos